Fenavi lanza campaña para promover el consumo de pollo

consumo de pollo

Con el propósito de estimular el consumo de pollo, la Federación Nacional de Avicultura (Fenavi) ha lanzado una campaña desde Colombia, destinada a estimular la demanda de esta proteína en Latinoamérica, región donde aspiran añadirle valor a la carne en sus diferentes presentaciones.

Así lo manifestó Gonzalo Moreno Gómez, presidente ejecutivo de Fenavi, quien destacó que la idea es fortalecer la dinámica de demanda, donde el consumidor tenga varias alternativas al adquirir pollo colombiano, con lo cual la cadena de producción alcanzará mayor protagonismo.

Estadísticas de consumo de pollo en Latinoamérica

La estrategia está enfocada en incrementar –a mediano la plazo- la demanda per cápita anual del rubro, la cual se sitúa en 48 kilos de carne y 365 huevos, aproximadamente. Tomando en cuenta las estadísticas, Fenavi prevé ampliar su protagonismo en Latinoamérica. Las cifras reflejan que anualmente, en la región, el consumo es de 34 kilos per cápita. La meta es alcanzar, por persona, una media de 42 kilos.

Esta proteína encabeza las listas de consumo en Colombia, Argentina, México y Brasil. Este último, figura en la lista con un consumo anual per cápita de 65 kilos, por lo que técnicamente, duplicarían la demanda. Situado en el cuarto lugar, Colombia está en un renglón menos que Brasil. Estados Unidos se mantiene con una cifra de 59 kilos, seguido de 60 kilos.

pollos
Durante el 2021, en Venezuela el consumo de pollo per cápita fue de 17,3 kg.

Promoción

En este sentido, las acciones de marketing están destinadas a dar a conocer los beneficios del consumo de pollo. La campaña denominada “Mi amigo el pollo”, está dirigida a la generación de los millennials. Según los estudios de mercado, esta población representa a los nuevos jefes de hogar.

Con respecto a la demanda de huevos, bajo el lema “rómpela todos los días”, se lanzó una campaña destinada a crear conciencia sobre los beneficios que este alimento tiene para la salud. Enfoques creativos y novedosos son los aplicados por Fenavi para posicionar el rubro en el mercado, en sintonía con las tendencias del momento.

Moreno expresó que también los padres, niños, jóvenes deportistas y adultos mayores conforman el público objetivo. Para ello, han afinado una planificación que incluye todos los canales de promoción, desde la televisión, hasta la prensa, la radio y los medios digitales. Con amplio alcance y cobertura, se estima llevar el consumo per cápita anual de huevo a 365 unidades, lo que equivale a un huevo diario.

Cabe destacar que, durante el 2018, la industria avícola cerró con 293 unidades en Colombia, lo que ubica a este país en el segundo lugar de consumo de pollo, luego de México. Sin embargo, la demanda de esta proteína es superior en comparación con balances reflejados en los últimos diez años. Para los analistas, esto demuestra que la dinámica es positiva, considerando que el precio del pollo es más económico frente a otros tipos de carne.

consumo de huevo
Fenavi prevé ampliar su protagonismo en Latinoamérica.

Sector avícola en Venezuela

En Venezuela, el portal Finanzas Digital reseñó que para elevar la capacidad instalada al 100%, es necesario realizar una inversión de US$150 millones mensuales. Según investigaciones de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Central de Venezuela (UCV), el país tan solo tiene entre el 28 y el 38 por ciento de su capacidad máxima de producción.

En el 2021, el consumo de pollo per cápita fue de 17,3 kg y 125 huevos (al año), cifra que disminuyó con respecto al 2012, debido a la hiperinflación. Esto confirma que la oferta ha caído en un 60 por ciento, mientras el sector privado unifica sus esfuerzos para elevar la producción. 

Las zonas con mayor potencial son los estados Carabobo, Aragua y Zulia.  Al igual que en el mercado colombiano, en el país el precio del pollo es más accesible, por lo que el sector avícola mantiene sus expectativas de crecimiento.

Cuánto come un pollo de engorde

Del cuidado y el bienestar de las aves, dependerá el rendimiento productivo de una granja.

 

Aplicación de probióticos en la avicultura

La aplicación de probióticos en la avicultura es concebida como una estrategia, para reducir el uso de antibióticos promotores de crecimiento (APC). En lo que respecta a las aves, el manejo en las granjas es mucho más exhaustivo y riguroso, debido a su propia naturaleza. En condiciones extremas, el estrés por calor, entre otras variables, conduce a enfermedades y, por ende, a grandes pérdidas económicas.

Según datos revelados por la Cumbre Avícola Internacional (2019), Latinoamérica ocupa el segundo lugar en producción avícola a nivel mundial, por lo que se enfrenta a grandes desafíos. Generar proteína de alto valor, es un gran compromiso que asume el sector, por lo que satisfacer el consumo y la demanda emergente sólo es posible con la innovación.

Inevitablemente, el cambio climático obliga a cambiar las prácticas para favorecer el proceso de adaptación de las aves. La salubridad de un lote puede estar condicionada por ciertos factores, en especial si hay presencia de elementos patógenos. Al vulnerar su sistema inmune, aumenta la exposición y aparición de enfermedades de origen digestivo y bacteriano.

Producción a escala

Al igual que sucede con otros sistemas de producción, el uso de probióticos en la avicultura incide directamente en la conversión alimentaria. Desde hace años, el uso desmedido de los antibióticos, con fines terapéuticos, se convirtió en una tendencia. Sin embargo, con el pasar del tiempo, los pollos desarrollaron resistencia bacteriana, mientras que los microorganismos evolucionaron de forma cruzada.

Aunado a ello, el consumo se vio perjudicado por residuos de antibióticos en la carne, lo que puso en riesgo la salud de la población, al generar predisposición y resistencia en los genes humanos. Esto se hizo evidente en el 2006, cuando se elevó el caso a la Comunidad Europea.

Frente a esta realidad, países como Estados Unidos aún no terminan de prohibirlos por completo. Los brotes de Salmonella están proliferando sin control, aunque se incremente, sin medida, la dosis de estos fármacos.

Suplementación avícola
La eficacia de los probióticos depende de los microorganismos elegidos y las condiciones ambientales del lugar.

¿Cómo se aplican los probióticos en la avicultura?

Según investigaciones, al suministrar dosis razonables de microorganismos vivos, el resultado es favorable es cuanto a parámetros de salud. Además, desde el punto de vista económico, es una opción factible que contribuye con el crecimiento y desarrollo óptimo de los pollos de engorde.

Rentabilidad

Para que el uso de probióticos en la avicultura sea rentable, el productor debe corroborar las siguientes condiciones:

  • Que la bacteria se adapte al intestino del animal y que permanezca en el epitelio intestinal.
  • Tolerancia a las sales biliares.
  • Resistencia a la acidez del proventrículo.
  • Capacidad para colonizar el tracto gastrointestinal y lidiar con otros microorganismos.

Para ello, se practica:

  • Cultivo de bacterias.
  • Aislamiento.
  • Análisis de rasgos probióticos como tolerancia a pH, temperatura y cloruro de sodio (NaCl).
  • Pruebas de antagonismo y susceptibilidad.

Dicho esto, el fin de utilizar probióticos en pollos, es lograr el balance intestinal ideal para facilitar que el animal absorba la totalidad de los nutrientes presentes en el alimento. A la larga, se verá reflejado en el rendimiento del lote y en el fortalecimiento de su sistema inmunológico.

Para afianzar esta estrategia de probióticos en la avicultura, se requiere de una selección exhaustiva. El control biológico se alcanza mediante ensayos de laboratorio -con pruebas de fitopatología- que permiten seguir de cerca la evolución de las cepas. Es común que muchas de ellas compitan por supervivencia. Lo cierto es que deben ser fácilmente manejables, en términos de transporte y almacenamiento industrial.

Perspectivas

La dinámica de las empresas y el activismo de los consumidores, le exige al productor transparencia al suministrar proteína saludable y libre de antibióticos. En las dosis adecuadas, un probiótico concede protección intestinal, manteniendo el equilibrio ideal para erradicar los patógenos.

Los resultados han sido exitosos al evaluar la capacidad digestiva del animal y la tasa de mortalidad. De hecho, si se inicia su aplicación durante la fase de eclosión, los probióticos son más efectivos, ya que la reducción de costos es evidente. Todo parece indicar que hay un mercado receptivo a la comercialización de carne y huevos libres de APC.

La aplicación de probióticos en la avicultura es una metodología viable para reducir pérdidas, logrando efectos mucho más potentes que los de un antibiótico. Estabilizar la flora intestinal de las aves, es posible al introducir de forma natural el ácido láctico, que favorece el rendimiento productivo.

Ensayos

Por otro lado, los investigadores insisten en buscar más alternativas que arrojen resultados similares a los promotores de crecimiento. En vista de que tanto las dosis, como los microorganismos son variables, al igual que los métodos para suministrarlos, es complejo estandarizar esta práctica en la industria avícola. La dieta del animal es determinante, al igual que el entorno donde se desarrolla.

Visto de esta manera, los probióticos en la avicultura son de gran provecho en ambientes intensivos. Al mantener la integridad de las mucosas y del sistema digestivo, es más fácil dominar la dieta y la funcionalidad de los nutrientes. Los especialistas en microbiota, recalcan que es oportuno analizar otras variables que interactúan con la flora intestinal.

Lo cierto es que hoy en día, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (ONUAA) confirma que los probióticos confieren un beneficio en la salud del huésped y son favorables para el consumo humano. Las bacterias más utilizadas, se derivan de Bifidobacterium, Enterococcus, Lactobacillus, Lactococcus, Pediococcus y Streptococcus.

Del género que se elija, dependerá el efecto metabólico. Al controlar las variables productivas (métodos de cría y condiciones sanitarias), se puede alcanzar el peso deseado, con una ganancia significativa, después del suministro de probióticos en pollos de engorde.

Y en cuanto a las gallinas ponedoras, la conversión alimenticia también mejora significativamente, al igual que la producción de huevos. Con base en la precisión, consistencia, efectividad y eficacia, los científicos continúan sus análisis del uso de probióticos en la avicultura, con la misión de consolidar el potencial de la industria.

Bioseguridad

En el siguiente webinar, Carolina Romero, médico veterinario con experiencia en el área avícola, explicará todo lo relativo al protocolo de sanidad aviar.

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