Impact of campylobacterosis in the poultry sector and public health

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El g√©nero¬†Campylobacter¬†fue propuesto originalmente en 1963 por Sebald y Vernon y contiene 37 especies. Generalmente se acepta que las llamadas ¬ętermotolerantes¬Ľ‚Äď C. jejuni, C. coli, C. lari y C. upsaliensis son las de mayor importancia en cuanto a las enfermedades transmitidas por los alimentos.

Los¬†Campylobacter¬†termortolerantes son generalmente considerados como sensibles al stress de la desecaci√≥n en comparaci√≥n con otros pat√≥genos de¬†los alimentos. Adem√°s, los¬†Campylobacter¬†spp termortolerantes no se pueden multiplicar fuera del hu√©sped debido a su necesidad de un reducido nivel de ox√≠geno. Esta supervivencia relativamente pobre y la incapacidad de multiplicarse fuera del hu√©sped tiene que ser equilibrada mediante el reconocimiento de que un gran n√ļmero de¬†Campylobacter¬†spp. se hallan en el medio ambiente con las heces de los animales colonizados.

Ha habido un debate considerable sobre si el¬†Campylobacter¬†puede entrar en un estado ¬ęviable pero no cultivable¬ę, una etapa en reposo o latente inducida por estr√©s celular o inanici√≥n. Se ha informado de que este estado se produce cuando las bacterias est√°n expuestas al medio ambiente fuera del hu√©sped animal. La importancia de este estado. en cuanto a la transmisi√≥n de enfermedades, se ha debatido durante mucho tiempo. Algunos estudios han informado que el ¬ęviable pero no cultivable‚Ä̬†Campylobacter¬†puede permanecer infecciosa Saha y col, 1991; Stern y col., 1994 -, mientras que otros indican que en este estado los aislados no son infecciosos Van de Giessen y col., 1996; Hald y col., 2001 -.

Si bien el tema ha recibido poca o ninguna atenci√≥n recientemente, sigue siendo posible que las formas ¬ęviables pero no cultivables¬Ľ de¬†Campylobacter¬†puedan existir y ser infecciosas. Por lo tanto, es necesario reconocer esta posibilidad al estudiar la supervivencia de¬†Campylobacter¬†en el medio ambiente.

Hay una brecha real en lo que se sabe acerca de los mecanismos por los cuales el¬†Campylobacter¬†termortolerante puede causar enfermedad en los seres humanos.¬†Los factores que se cree que son importantes incluyen flagelos, genes vinculados a la adhesi√≥n y a la invasi√≥n, lipo-oligosac√°ridos ‚Äď LOS ‚Äď y c√°psula y toxina distensora citoletal ‚Äď CDT ‚Äď. Un bloqueo significativo a nuestra comprensi√≥n de la patogenicidad de la especie termotolerante¬†Campylobacter¬†es la ausencia de un modelo animal.

Implantaciones para la salud p√ļblica

Las infecciones de los seres humanos causadas por campilobacters son una de las¬†principales causas de enfermedades transmitidas por los alimentos¬†en muchos pa√≠ses desarrollados. El¬†Campylobacter¬†jejuni y el¬†Campylobacter¬†coli causan la mayor√≠a de las enfermedades humanas. A diferencia de otros agentes de enfermedades bacterianas transmitidas por los alimentos, como la¬†Salmonella enterica,¬†las infecciones por¬†Campylobacter¬†son en gran parte espor√°dicas¬†en lugar de ocurrir en brotes, lo que dificulta entender las v√≠as de transmisi√≥n que han originado la enfermedad en los humanos. Sin embargo, hay que reconocer que¬†la carne de ave se ha identificado consistentemente como una fuente importante, pero no √ļnica, del organismo la entrada en la poblaci√≥n humana.

Los signos cl√≠nicos observados con una infecci√≥n t√≠pica por C. jejuni/C. coli son de 3 a 7 d√≠as con diarrea ‚Äď de leve a grave, a veces frecuente, explosiva y sanguinolenta -, dolor abdominal, n√°useas, fiebre, dolor de cabeza y v√≥mitos.

La enfermedad es normalmente autolimitante durante una semana, aunque para algunos pacientes ‚Äď alrededor del 20 % -, los s√≠ntomas pueden persistir durante 3 semanas. Algunos pacientes pueden recaer de 10 al 25 % ‚Äď y otros requieren tratamiento m√©dico, incluida la hospitalizaci√≥n.

Si bien las complicaciones posteriores a la infección no son corrientes, una serie de secuelas crónicas se asocian con la infección por Campylobacter, aunque su vínculo con este es más fuerte con algunas afecciones que en otras. Estas secuelas son artritis reactiva, el síndrome de Guillain-Barré, el de Miller Fisher, el síndrome urémico-emolítico, la enfermedad inflamatoria intestinal y enfermedades gastrointestinales funcionales. Una revisión sistemática reciente ha sugerido que las proporciones de infecciones de Campylobacter que terminaron con artritis reactiva, el síndrome irritable intestinal y el síndrome de Guillain-Barré fueron 2,86 %, 4,01 % y 0,07 %, respectivamente.

Estas sequelas pueden originar discapacidad de por vida.

Hay una evidencia considerable del significativo coste para la comunidad a causa de campilobacterosis. El enfoque m√°s simple para estimar los costes de la campilobacterosis se basa en c√°lculos econ√≥micos de los casos estimados. Como ejemplo, en 1995, se estim√≥ que cada caso de campilobacterosis transmitida por alimentos en EE.UU. costaba ‚Äď de promedio ‚Äď entre 350 y 580 $ USA. En Australia, se ha estimado que el¬†Campylobacter¬†causa 223.000 casos de gastroenteritis al a√Īo, y m√°s de 50.000 de ellos est√°n relacionados con la carne de pollo. En esta base, es razonable suponer que cada caso australiano de campilobacterosis en 2010 habr√≠a originado un coste de alrededor de 500 $, incluyendo los costes m√©dicos, los medicamentos y la p√©rdida de productividad. Por lo tanto, este √ļnico pat√≥geno podr√≠a estar costando a la sociedad australiana alrededor de 250 millones anuales.

Implicaciones en el sector del broiler

Tanto el C. jejuni como el C. coli est√°n ampliamente distribuidos en las aves. Parece que los pollos tienen una mayor carga de¬†Campylobacter¬†que las aves silvestres.¬†Es importante destacar que¬†Campylobacter¬†spp est√° presente con frecuencia, en gran n√ļmero, en las heces de los animales productores de alimentos, los animales silvestres y los de compa√Ī√≠a¬†‚Äď perros y gatos -. Estos reservorios est√°n contaminando continuamente el medio ambiente y son una fuente potencial de Campylobacter externo en el entorno de la granja.

Si bien a√ļn est√° en debate, la teor√≠a generalmente aceptada es que la transmisi√≥n vertical no es un medio com√ļn para la introducci√≥n de¬†Campylobacter¬†en las manadas de pollos. La mayor√≠a de las colonizaciones de las manadas est√°n causadas por introducci√≥n horizontal de¬† organismo desde el entorno externo ‚Äď Hansson y col., 2018 -. Una vez dentro de una nave, un gran estudio de Van Gerwe y col ‚Äď 2009 ‚Äď indica que el 95 % de las aves se infectar√°n entre 4,4 y 7,2 d√≠as despu√©s de la colonizaci√≥n del primer pollo.

Una caracter√≠stica llamativa de la epidemiolog√≠a del termotolerante¬†Campylobacter¬†spp es que las manadas rara vez son positivas antes de las 2-3 semanas de edad ‚Äď Hansson y col., 2008 -. Como ejemplo, un an√°lisis de un gran estudio de campo en Australia sobre 42 manadas indica que el momento de la primera colonizaci√≥n de las mismas fue a partir de los 21 d√≠as de edad. Esta caracter√≠stica de la edad es un rompecabezas, ya que los politos reci√©n nacidos pueden ser colonizados despu√©s de una exposici√≥n artificial con 108 celulas de C. jejuni ‚Äď Boyd y col., 2005 -.

Cualquier programa general que busque reducir la contaminaci√≥n de¬†Campylobacter¬†de los productos av√≠colas debe desarrollarse desde toda la granja a la cadena de consumo ‚Äď es decir, con controles centrados en la granja, dentro de la planta de procesamiento y a lo largo de la cadena de entrega que va desde la planta hasta el cliente.

Al considerar los programas de control para el Campylobacter, hay que reconocer que, en base a nuestra comprensión actual, este organismo es una parte de la flora normal del pollo. Por lo tanto, el establecimiento de una meta de estar libre de Campylobacter es probablemente un objetivo demasiado difícil.

Sin embargo, el estar totalmente libres de¬†Campylobacter¬†no es necesario. Estudios europeos han demostrado que las intervenciones en las explotaciones pueden ser muy eficaces para lograr mejoras efectivas en la salud p√ļblica, incluso si el estar libre de¬†Campylobacter¬†no se logra. Por ejemplo, Havelaar y col. ‚Äď 2007 ‚Äď han demostrado, por modelizaci√≥n, que una reducci√≥n de 2 log en el recuento fecal de¬†Campylobacter¬†en la granja ha reducido las infecciones humanas en un 75 % y que en combinaci√≥n de una reducci√≥n de 1 log en el matadero puede lograr una reducci√≥n de un 90 %. Por lo tanto, utilizando los datos australianos antes citados,¬†el desarrollo y la validaci√≥n en granja de herramientas para reducir los niveles de¬†Campylobacter¬†en 1 a 2 log puede ser realista para lograr una reducci√≥n de las infecciones humanas¬†en Australia de 50.000 a 5.000 casos al a√Īo y ahorrar alrededor de 225 millones de d√≥lares.

La bioseguridad

Los ensayos controlados en el Reino Unido utilizando una mayor bioseguridad han demostrado una¬†reducci√≥n del 80 % al 40 %¬†en la prevalencia de infecci√≥n por¬†Campylobacter¬†en los pollos cerca del final de su crianza simplemente¬†cambiando dos veces por semana el desinfectante de los pediluvios, lo que fue muy significativo ‚Äď Gibbens y col., 2001 -. Por el contrario, Pattison ‚Äď 2001 ‚Äď es m√°s pesimista al afirmar que los mismos resultados ¬ęindican que es dif√≠cil y probablemente imposible garantizar el mantener la infecci√≥n de¬†Campylobacter¬†fuera de la granja¬ę. Tambi√©n a√Īade que la barrera higi√©nica que representa pasar por un banco que obligue a un cambio de calzado y de mono de trabajo, adem√°s de reabastecer regularmente el pediluvio, podr√≠a ser una estrategia de intervenci√≥n eficaz, PERO ello est√° m√°s all√° de las cosas pr√°cticas que un productor podr√≠a implementar de manera realista.

Por otra parte, Corry y Atabay ‚Äď 2001 ‚Äď han concluido que las tres medidas clave de control de la bioseguridad son

  • cloraci√≥n del agua potable,
  • control de los operarios y visitantes,
  • control de aves silvestres, roedores y moscas.

En otro estudio en el Reino Unido ‚Äď Ridley y col., 2012 ‚Äď se compararon unas medidas de bioseguridad normales con otras ‚Äúmejoradas‚ÄĚ que incluyeron lo siguiente:

  • limpieza y desinfecci√≥n de los veh√≠culos al entrar en la granja,
  • obligaci√≥n del personal de captura para pasar por un vestuario, lavar y desinfectar sus manos y utilizar un calzado y ropa nueva.

Estas medidas redujeron el contaje de positivos de Campylobacter de las manos y los zapatos de los operarios, pero no hubo impacto en la colonización de la manada ya que todas las manadas estudiadas fueron positivas.

En general, si bien la bioseguridad es siempre una necesidad en la producción avícola actual, no hay esperanza de que una sola barrera basada en la bioseguridad pueda ser totalmente eficaz.

 

La exclusión competitiva

Una revisi√≥n de Mead 2002 ‚Äď concluye en que hay pocas pruebas de que preparaciones disponibles en la UE dirigidas al control de la¬†Salmonella¬†sean efectivas, en condiciones de campo, contra el¬†Campylobacter.

Otro informe de Mead y col. 1996 ‚Äď indica que tanto los contenidos cecales directos como los cultivados bajo contenidos muy estrictas condiciones anaerobias tienen cierta capacidad para reducir la colonizaci√≥n de¬†Campylobacter. Sin embargo, estas preparaciones crudas tienen problemas en muchos pa√≠ses debido a la reglamentaci√≥n sobre productos biol√≥gicos, aparte de cuestiones sobre la producci√≥n pr√°ctica de las mismas, por lo que no parecen v√≠as fruct√≠feras de trabajo.

 

Programas de control en granja

Si bien es posible evaluar Campylobacter puramente desde un punto de vista de su eficacia, la realidad es que el sector necesita un enfoque sostenible en el que los programas sean eficaces tanto en términos biológicos como económicos.

Un estudio europeo de Pitter y col. ‚Äď 2018 ‚Äď que ha utilizado el ya citado QALY ha evaluado la eficacia de una serie de posibles programas de¬†Campylobacter¬†en la granja, en primer lugar con la implementaci√≥n de una mejora de las medidas de bioseguridad en la misma y un solo ‚Äúaclarado‚ÄĚ de los pollos. El resultado ha sido un ahorro de 60,4 M ‚ā¨ anuales de ahorro y 26.400 QALY, al mismo tiempo que la prevenci√≥n de unos 1,7 millones de casos de gastroenteritis al a√Īo. Por el contrario, tanto el uso de bacteriocinas como de vacunas fue mucho menos rentable.

 

Información de www.avicultura.com

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